Corrupción institucional: sin anestesia

En toda intervención quirúrgica es necesaria anestesia previa. Pero en lo institucional, la anestesia nos asegura la NO intervención, que no se opere nunca de aquello que es necesario extirpar. O que nos operen en función del deseo o interés de otro, que es aún peor…

El pueblo no puede dormirse. No podemos permitirnos como sociedad, detener la visión crítica, la capacidad de análisis, de reclamo, de petición.

Dice la Constitución Nacional  que el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes, ERROR. El pueblo debe siempre deliberar, como la definición lo expresa, debe reflexionar antes de una decisión evaluando pros, contras y motivos por los que se toma ese camino.

Para luego… elevar la voz. Ahí sí, por medio de representantes: gremios, sindicatos, representantes barriales, organizaciones intermedias. Y es necesario que lo hagamos siempre, las malas acciones son malas de manera intrínseca, no porque las comete tal o cual persona.

No importa que se lleven adelante al poco tiempo de estar al frente de una responsabilidad pública, las malas acciones no deben tolerarse en ningún caso, mucho menos los delitos. No podemos matizar nuestras opiniones de acuerdo a la cara de quien realiza el acto, y si bien todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario, la probidad ciudadana debe ser patrimonio incuestionable de todo aquel que quiera asumir el compromiso y la responsabilidad de administrar lo de todos.

Hoy muchos están anestesiados frente a ciertas situaciones del (ya no tan) nuevo gobierno, casualmente muchos son los mismos que acusaban de estar anestesiados a quienes no criticaban el (ya bastante) viejo gobierno…que a su vez son quienes critican de anestesiamiento a quienes hoy no critican aún discrepando… aunque no es nuestro caso.

Es necesario levantar la voz por aquellas cosas que vemos mal y que creemos deben cambiar más allá de quien las haga, situaciones como las de Néstor Grindetti, con pedido de captura internacional mientras fue Ministro de Hacienda del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, o los varios funcionarios con denuncias ante la Justicia, son ejemplos de situaciones que no debemos aceptar como ciudadanos. Si nos molestaban los procesamientos de Amado Boudou, nos tienen que molestar los procesamientos actuales… pero si no nos molestaban aquellos, tampoco deben molestarnos éstos.

Pero entonces… ¿Por qué nuestro pueblo esta tan anestesiado? ¿Por qué no delibera, no cuestiona, no se rebela? Por nuestra anestesia hubo empleados del pueblo denunciados, procesados, con sospechas graves que continuaron en sus funciones. Por lo mismo, se continúa robando, negociando, matando, corrompiendo las instituciones, como normalidad de un sistema perverso pero tácitamente avalado.

Es imprescindible que actuemos sin anestesia, sin esperar que otro lo haga, sin creer que lo que uno pueda hacer es poco, pero…

Claro, para romper el silencio hay que ponerse a pensar, dejar la comodidad de la queja, estar dispuesto a involucrarse, a arremangarse para hacer lo que sea necesario…dejar de buscar chivos expiatorios a quien culpar y hacernos cargo que este país es nuestro y somos responsables de él!!!

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