Díaz Gilligan presentó su renuncia en medio de la polémica

Complicado por la omisión en su declaración jurada de una cuenta de U$S 1,2 millones en Andorra mientras era funcionario del gobierno porteño, Valentín Díaz Gilligan, hasta hoy subsecretario general de la Presidencia, renunció a su puesto en la administración de Mauricio Macri.

El ahora ex funcionario nacional, que se desempeñaba como número dos de Fernando de Andreis, habría ocultado su participación en una empresa radicada en Gran Bretaña dedicada a transferencias de jugadores de fútbol que contó con 1,2 millones de dólares a su nombre en una cuenta en un banco de Andorra.

En los últimos días, Díaz Gilligan se defendió de las acusaciones en su contra y presentó ante la Oficina Anticorrupción documentación relacionada con su participación en Line Action Ltd., empresa radicada en Gran Bretaña dedicada a transferencias de jugadores de fútbol.

La titular de la OA, Laura Alonso, le solicitó autorización al Ministerio de Justicia para acceder a los anexos reservados de la declaración jurada. El aval de la oficina que conduce Germán Garavano llegó esta mañana y, Alonso pudo comprobar que efectivamente Díaz Gilligan no había declarado el depósito de USD 1,2 millones en Andorra.

Según la investigación periodística, Díaz Gilligan figuró como representante de la empresa y accionista. Hasta el año pasado, en Andorra, regía el secreto bancario.

En los documentos a los que accedió el medio español figura que la cuenta se abrió en 2012. En ese entonces Valentín Díaz Gilligan era asesor del Gobierno de Buenos Aires. Figuró como tal hasta 2014 cuando asumió como director general de Promoción Turística.

Francisco Casal tenía problemas en su país y me pidió el favor. Tenía un juicio con el fisco (DGI) que ganó y no podía figurar. Confiaba en él. La plata nunca fue mía. Además, yo no ejercía entonces cargo público. Era asesor y facturaba como autónomo”, dijo a El País de Madrid. “Pedí que me sacaran. No me parecía bien continuar, ya ocupaba un cargo político. Tenía una exposición pública, no quería estar en una sociedad donde no tenía ningún control. No había incompatibilidad, no era ilegal, pero era una actividad que, además, no me generaba ningún ingreso” agregó.

Sin embargo en los documentos figuran que Díaz Gilligan vendió Line Action el 3 de noviembre de 2014, once meses después de asumir su cargo público en Turismo. En la misma investigación se afirma que Line Action tenía en la cuenta un saldo de 1.2 millones de dólares que provenían de transferencias de Uruguay de clubes de fútbol. Además, se apunta que Díaz Gilligan es vocal del equipo argentino de fútbol River Plate.

En el Gobierno habían dejado en manos de la Oficina Anticorrupción la investigación sobre la actuación de Díaz Gilligan. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, dijo hoy que si la institución que conduce Laura Alonso determinaba que había actuado de manera incompatible con su función, Díaz Gilligan debía “dar un paso al costado”. Antes, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, había asegurado que el Gobierno no protegería a ningún funcionario, aunque había aclarado que no se trataba de un hecho “de corrupción” con fondos públicos.

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