El estado del Estado y sus repercusiones

Como prometió en su discurso en el inicio de Sesiones Ordinarias del Congreso Nacional, el Presidente Mauricio Macri, ha hecho público un informe donde se detalla el estado del Estado; el estado de situación al 10 de diciembre de 2015 de todas las dependencias del Estado Nacional. Este informe detalla minuciosamente la llamada “Pesada Herencia”, término nunca mejor aplicado. Es que este informe muestra las deudas que heredó la actual administración, algunos puntos de la Economía que son preocupantes y algunas particularidades que merecen ser mencionadas.

En el campo del empleo, el informe detalla que la población económicamente activa se compone de 23 millones de personas. El Estado Nacional, emplea al 15% de esos 23 millones. 3,6 millones es el número de empleados públicos, 1,4 millones más que en 2003. Si le asignamos un salario promedio de 8 mil pesos a este agregado de empleados públicos, obtenemos que el Estado desembolsa 11200 millones de pesos por mes. El empleo público, según detalla el informe, en muchos casos es precario, mal remunerado y muchas veces es sostén de militancia, dado que hay muchos casos donde se encontró gente que directamente no trabajaba. En el Indec, por ejemplo, había 30 personas con promedio de asistencia diaria de menos de dos horas y en el Ente Binacional Yaciretá, 130 personas no asistían a trabajar. En el Ministerio de Justicia, había 500 personas sin tareas asignadas, en Nucleoeléctrica S.A, el numero subía a 2625 de los 3500 empleados que poseía y en el Centro Cultural Kirchner, 600 era el número de personas sin tarea asignadas.

En Jefatura de Gabinete, había 500 personas que trabajaban en 3 oficinas, mientras que en el Ministerio de Planificación, había 1 solo teléfono para 10 telefonistas. También existen casos en los que los contratados no hacían ninguna tarea relacionada al cargo que tenían. La Secretaria de Comercio, que aumento su planta de 639 empleados a 1500 por ejemplo, empleaba a varios barrabravas. Mientras tanto, el Ministerio de Defensa tenía una oficina con decenas de personas manejando redes sociales partidarias. Por otro lado, el aumento de personal en muchos casos no se hizo para abastecerse de recursos humanos técnicos. En el Indec, por ejemplo, 75% de nuevos incorporaciones no contaban con estudios secundarios, solo 38% del total de  personal tenía estudios universitarios, 62% con secundario completo o incompleto y en el Hospital Posadas, 644 personas fueron contratadas en 2015 sin ser profesionales de salud. El caso del AFSCA es el más notorio ejemplo de sostén de militancia dado que, además de aumentar su personal de 721 a 1320 en 3 años, a 109 personas se les retenía el 8% de su sueldo para financiar al partido Nuevo Encuentro.

La cantidad enorme de personal no hizo al Estado más eficiente ni más prolijo. Más bien todo lo contrario si consideramos que solo en 2015 se acumularon 150 millones de documentos en papel, el 51% de los tramites no se podían hacer a larga distancia y menos del 50% de los procedimientos son publicados, dato que explica porque ocupamos el lugar 54° en el Sistema de Datos Publicados a nivel mundial. Además, en muchas dependencias del Estado, los gastos realizados no fueron rendidos. En el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, había 4 millones de pesos sin rendir del fondo rotatorio. En otras áreas, se dejaban asentados gastos que si hubiera habido control nunca podrían haber tenido lugar. En el área de Vivienda de Desarrollo Social, se gastaron 13500 millones en asuntos que nada tenían que ver con la construcción de viviendas; la Casa de La Moneda, que dejó una deuda de 841 millones, gastó 12 millones de pesos en arreglos florales y exposiciones y en 2015 gastó 1 millones de pesos en un libro auto celebratorio de su presidenta; Nucleoeléctrica S.A. compró los primeros 10 mil ejemplares del libro de Julio De Vida sobre la familia Kirchner; Fabricaciones Militares gastó 11 mil pesos por hora en la contratación de un perro actor; el Ministerio de Cultura, desembolsó 20 millones para actos partidarios; Tecnología Urbana, auditora del Correo Argentino que cobró 57 millones, no tenía empleados y los informes los hacían los mismos empleados del Correo y Jefatura de Gabinete y la Anses gastaron 2200 y 900 millones, respectivamente, en publicidad con altos sobreprecios. Quizás por estas razones ocupamos el lugar 107° sobre 168 países en Transparencia Internacional. Un caso aparte es el ministerio de Desarrollo Social, donde se crearon materiales de trabajo donde se rendía culto al gobierno de Cristina Kirchner, como un Juego de la Oca donde se avanzaba si se caía en casilleros con logros como la AUH y se retrocedía si se caía en casilleros como “Privatizaciones”.

En términos de deudas, la herencia recibida fue enorme. En pagos a proveedores, deudas de organismos a otros organismos, con empresas privadas y del Estado Nacional con Municipios y Provincias, la gestión de Mauricio Macri recibió una deuda de 207 mil millones de pesos. Pami, el lugar en el que se pagaban servicios de salud por 400 mil personas fallecidas por ejemplo, tenía una deuda de 5500 millones, mientras que el Anses, tenía una deuda de 1348 millones. Por otro lado, la deuda del Ministerio de Educación con las Universidades era de 7 mil millones de pesos y 91 millones en becas universitarias. Aerolíneas Argentinas, que recibió aportes del tesoro entre 2008 y 2015 por 29676 millones de pesos, tenía una deuda de 15 mil millones de pesos.

En cuestiones sociales, el peso de la herencia merece ser tenido en cuenta. Si bien no se tienen estadísticas oficiales sobre el tema, el Observatorio de la Deuda Social de la UCA afirma que 29% de la población se encuentra en la pobreza y el 6% en la indigencia. En materia de vivienda, 4 millones de familias no tienen vivienda digna y si observamos los datos oficiales vemos que se actuó con discrecionalidad política para resolver este problema. Entre 2005 y 2015, varias provincias recibieron más del doble de fondos correspondientes. Tucumán, gobernada por el Frente para la Victoria recibió 10 veces más que Córdoba. La Ciudad de Buenos Aires, por otro lado, casi no recibió fondos. Además, solo en la Provincia de Buenos Aires quedaron 27 mil viviendas sin terminar.

En materia de educación, los datos oficiales muestran que con una cobertura de la escuela inicial de 72%, solo en 2015 nada más que la mitad de los alumnos de las escuelas públicas terminaron la secundaria. Además, 1 argentino de cada 10 obtiene su título universitario y, si evaluamos el 20% más pobre de la población, solo 1 de cada 100 obtiene dicho título. La situación docente también distaba de ser perfecta, dado que docentes de 7 provincias cobraban menos del salario mínimo.

En términos económicos, la situación heredada era compleja e insostenible, con una distorsión en los precios enorme, 4 años de estancamiento al 2015, sin creación de empleo desde el 2012, con dificultades en la exportación, una inflación del 25% anual y 700% de inflación acumulada en los últimos 10 años. Los datos oficiales muestran un déficit fiscal de 5,5% del PIB, con giros del BCRA al tesoro del 5,7% de la economía solo en 2015. Entre 2012 y 2015 la base monetaria creció un 31,2% anual para cubrir el déficit fiscal. Se inyectaron en la economía 412163 millones de pesos, por lo que, según el informe había un exceso de pesos del 45,2% de la base monetaria. La caída de reservas también es alarmante. Antes del cepo, implementado para ponerle fin a la fuga de capitales y la caída de reservas, estas eran de 47587 millones de dólares. Finalizado el cepo, las reservas eran de 25092 millones de dólares. Solo en 2015 bajo la modalidad de dólar ahorro se vendieron 6900 millones de dólares  La producción industrial, mientras tanto, cayó 22 meses consecutivos entre 2013 y 2015. El peso de dicho sector en el empleo es menor que a principios de los 90. En el área energética, 4,1% del PIB se destinó a subsidios a la energía, siendo la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano casi los únicos beneficiarios. De hecho, se emplearon 19 millones de pesos por mes en grupos electrógenos para el barrio de Recoleta de la Ciudad de Buenos Aires. El monto acumulado de subsidios entre 2007 y 2015, es de 600 mil millones pesos. La evolución es notable: en 2005 se empleaban 1185 millones en subsidios mientras que en 2015 se emplearon 139400 millones de pesos. Este incremento en los subsidios se puede explicar con la caída en términos reales que experimentaron las tarifas residenciales. Casi del 80%. Esta falta de federalismo en el otorgamiento de subsidios también se puede apreciar en el transporte, donde las diferencias de tarifas entre provincias eran enormes. En buenos Aires costaba 3 pesos y en Córdoba 9. Solo en 2015, la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano recibieron 55 mil millones de pesos de subsidios.

Considero a este informe crucial para nuestra historia. Es importante, a la hora de juzgar el proceder del nuevo gobierno, conocer el estado en el que se recibió el país. No como excusa, si no para entender la grave situación de la que partieron Mauricio Macri y su equipo el 10 de diciembre de 2015 y terminar con muchas mentiras sobre el gobierno anterior. Es vital aprender de la década pasada en materia de transparencia, control ciudadano y, sobretodo, en la responsabilidad de los funcionarios públicos, que deben entender que administran los recursos de más de 40 millones de argentinos y no los propios. En fin, conocer de dónde partimos y lo que las acciones que se están tomando para revertir dicha situación nos da esperanza para el futuro de nuestra gran Nación.

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