La UCR llama a una cumbre para ajustar su vínculo con la Rosada

A casi un año exacto del encuentro abierto de Villa Giardino, donde más de 500 dirigentes de la UCR debatieron a fondo sobre el rol del centenario partido en la coalición de gobierno, habrá una convocatoria en la Capital para discutir los mismos tópicos. Aunque está vez la cita será más modesta y acotada, no precisamente con espíritu de ahorro, sino por motivos específicamente políticos. Las voces más críticas quedarían afuera.

El plan de los jefes parlamentarios, en coincidencia con las autoridades del Comité Nacional de la UCR, consiste en reunirse el 21 de este mes sólo con los legisladores nacionales. Argumentan que será un encuentro de trabajo -diseñar la estrategia legislativa y partidaria para todo el 2018- más que de análisis teórico, como las que suelen darse cuando la entrada es libre.

Con todo, persiste en el fondo la preocupación por reabrir debates sobre las marchas y contramarchas del Gobierno que el año pasado también existían, pero que habían quedado relegadas por las urgencias del armado de una estrategia electoral.

Como maestros de ceremonia de la UCR actuarán el nuevo titular del partido, Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza, y los presidentes de los bloques, Mario Negri (Diputados) y Angel Rozas (Senado), además de Luis Naidenoff, titular del interbloque de la Cámara alta.

Precisamente el funcionamiento del doble comando en la bancada de senadores será seguramente uno de los temas de análisis. También, la relación con el Presidente y sus ministros. El debut de Cornejo en el verano fue con una carta dirigida al titular de Energía, Juan José Aranguren, recriminándole la venta de las acciones del Estado en Transener. También se hablará de la insistencia obcecada del Presidente en la defensa de un megadecreto difícil de sostener en ambas cámaras parlamentarias. Y de las astillas que dejó la protección al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, tras una sucesión de traspiés que a juicio de varios de los aliados del PRO merecerían una más estricta respuesta ética.

Algunas de las figuras partidarias que más se distanciaron del PRO no ocupan cargos y los matices quedarán limitados a aquellos que tienen que relacionarse necesariamente con el Gobierno. Quedarán excluidos del convite, entre otros, Ricardo Alfonsín, que dejó en diciembre su banca de diputado -ahora es asesor en el Consejo de la Magistratura porteño- y Luis “Changui” Cáceres, el fundador de la Junta Coordinadora que el año pasado congregó a los sectores menos piadosos con Mauricio Macri en un Setúbal II.Dentro de la estructura partidaria, el más crítico pasó a ser Federico Storani, vice segundo del Comité Nacional.

Aún es una incógnita si el encuentro servirá para poner en escena al Comité de Acción Política que el partido depositó en manos de Enrique “Coti” Nosiglia. El histórico dirigente porteño vuelve la semana próxima de vacaciones y recién entonces definirá con qué figuras habrá de rodearse. Aún no se había resuelto, por ejemplo, si los jefes parlamentarios serían parte de ese organismo. Una grieta que ya nadie puede ocultar en la interna partidaria.

Otro tema a resolver es si Martín Lousteau será invitado a participar de la minicumbre”. El ex ministro de Economía K armó un bloque propio (el socialdemócrata, nombre de resonancia nostálgica para el universo alfonsinista) cuando Elisa Carrió, su rival en octubre, le impidió el ingreso al interbloque de Cambiemos. Ahora, Nosiglia lo promueve para una interna a jefe de Gobierno contra Horacio Rodríguez Larreta, en 2019, dentro de la alianza oficialista.

La UCR llama a una cumbre para ajustar su vínculo con la Rosada
100% de 1 voto

Comentarios