Ley de Abastecimiento: Nueva regulación de las relaciones de producción y consumo

Bienvenido a Argentina, donde su empresa es suya pero si no nos gusta cómo la maneja las decisiones las tomamos nosotros.

El proyecto de ley Regulación de las relaciones de Producción y Consumo es el sueño húmedo de nuestro ex Secretario de Comercio (actual agregado comercial en Italia),  Guillermo Moreno. ¿Por qué? Porque básicamente da al Estado Nacional la capacidad de coordinar y dirigir la casi totalidad de los procesos de la economía nacional desde un despacho del Poder Ejecutivo.

Sé que las cosas así planteadas pueden sonar un poco fuertes. No faltan en la actualidad agoreros de los grandes males que genera este gobierno y la siempre feliz comparación con Venezuela. Pero, en este caso, el proyecto habla por sí mismo. Les dejo 4 incisos del articulado para que vean el tenor de lo que tenemos entre manos y pasar a discutir sobre qué es lo que puede llevar al kirchnerismo a plantear una ley digna, no de la hermana república bolivariana, sino de la URSS.

Artículo 2º a) Para cualquier etapa de un proceso económico, definir márgenes de ganancia, precios de referencia, precios mínimos y máximos.

Artículo 2º c) Disponer la continuidad de la producción, industrialización, comercialización, transporte y distribución o prestación de servicios, así como la fabricación de determinados productos, dentro de determinadas cuotas mínimas que se establezcan.

Artículo 4º a) (Sanciones) para quienes elevan artificialmente o injustificadamente los precios.

Artículo 4º f) (Sanciones) para quienes negaren o restringieren injustificadamente la venta de bienes o la prestación de servicios, o redujeren sin causa la producción habitual o no la incrementaren, habiendo sido intimados por la Autoridad de Aplicación a tal efecto con CINCO (5) días hábiles de anticipación, en caso de tener capacidad productiva, para responder a la demanda.

Es importante mostrar estos artículos porque nos muestran textualmente cuál es la línea del proyecto. La total inmiscusión del estado en la política empresarial de todo rubro y nivel de la actividad económica. Desde el empresario dueño de una gran cadena de supermercados que decida no reponer un producto que no le da ganancias hasta el kiosquero del barrio que sube cincuenta centavos un alfajor Jorgito porque la inflación le comió el margen de ganancia.  Para los dos, hay tabla. Otro detalle: Están incluidas en la ley las actividades gratuitas.

El nivel de inmiscusión potencial al que abre las puertas esta ley es apabullante, y las consecuentes distorsiones económicas e injusticias sociales que puede generar no tienen límite. Es poder discrecional, tanto para ordenar como para castigar.

Siendo tanto lo que hay para decir al respecto, quizá convenga ordenarnos un poco, así que empecemos por el principio. Esta ley viene a modificar la ley 20.680 de “Abastecimiento y represión del Agio” (especulación) sancionada en 1974, en el marco de un flagrante desabastecimiento. En su momento, fue el garrote para asustar a los empresarios que colaboraron adrede o por inacción con la falta de productos para los consumidores. De esa ley original a esta solo nos encontramos con que se cambiaron algunas palabras anacrónicas, se actualizó el valor de las multas (ahora de $500 a $10.000.000 y más), y se eliminaron las penas relacionadas con el arresto directo por infringir la ley. Quisiera celebrar el acto de benevolencia que implica esta última corrección, pero supongo que hasta ellos supieron que dejarlo hubiese sido, aun para los estándares de esta ley, demasiado.

En los últimos tiempos, se debatió mucho en el ámbito político respecto de si la ley de abastecimiento seguía vigente, dado que por un decreto del año 91´ se suspendieron las facultades creadas por la misma, poniendo como condición para su reactivación la sanción de una emergencia por desabastecimiento por parte del Congreso. Esta sanción no ocurrió pero, aparentemente, para el gobierno la ley tenía vigencia. Esto quedó confirmado cuando en el 2010, en el marco de un conflicto con la petrolera Shell por el precio de los combustibles, la justicia se pronunció a favor del gobierno, estableciendo que efectivamente así era, la ley continuaba en efecto. A partir de allí, amenazaron con usarla un par de veces, concretamente con el caso de los precios de la yerba mate en el 2012 y en 2013 por la falta de harina (amenazando a la totalidad de la cadena productiva con intervenírla).

Entonces, ¿por qué esta modificación? Si ya la tenían en funcionamiento, ¿qué consiguen con actualizarla y volver a traerla a escena?

Por un lado, terminan de darle la legitimidad de la que carecía, tanto por las discusiones antes mencionadas como por la edad misma de la ley. Por el otro, la morigeran en el aspecto sancionatorio al quitar las penas de prisión directa, pero como contrapartida, aumentan el ámbito de aplicación de las facultades que crea.

¿Qué puede ocurrir si la ley es aprobada? Bueno, las consecuencias y posibilidades son muchas. Como toda herramienta, puede ser usada de múltiples maneras. El problema es que en este caso la herramienta no tiene seguro y eso la hace peligrosa.

El grado y forma de intervención del estado en la economía es una discusión tan vieja como el concepto mismo de estado pero lo que no debiera estar sujeto a discusión en el marco una sociedad republicana es el hecho de que una ley no puede conceder atribuciones de intervención sujetas tan claramente a la discrecionalidad de una autoridad del ejecutivo. La ley debe ser concreta, clara y específica. No puede delegar tanto poder de interpretación en aquel que debe aplicarla.

La otra crítica técnica viene desde el punto de vista jurídico: es una ley inconstitucional. Vulnera la delegación de facultades, vulnera el derecho a ejercer la empresa lícita y vulnera el derecho a la propiedad. El ejemplo que quizá une a todas estas cuestiones es la posibilidad de allanamiento y secuestro de documentos sin orden judicial, estipulado en el artículo 12º de la ley.

Y esto es sólo desde el punto de vista técnico, desde la crítica a las cuestiones más concretas de la ley en lo referente a si la ley está bien o mal creada, o si es compatible con un mandato constitucional. Desde el punto de vista político… bueno, tenemos para un libro.

Un gobierno autoritario y que abusa del poder como lo hace este, muchas veces actuando fuera de la ley hasta que la justicia lo llama a orden y a veces incluso desobedeciendo a esta última, claramente, no es el mejor usuario posible de esta Ley de abastecimiento. 

Quiero ser muy claro con las consecuencias así que se me ocurre que podemos poner como ejemplo a un empresario cualquiera, el que se encuentra por lo general en el medio de la cadena productiva de una actividad (aunque bien pudiera ser un kiosquero o el gerente de la filial local de una multinacional, pasando por el director de una ONG o un productor agropecuario de cualquier tamaño).

Ernesto tiene una empresa mediana que produce insumos de tecnología médica. Es la única que los fabrica en el país. Quiere subir el precio de su producto para ajustarlo a la creciente inflación. Si el gobierno no reconoce la inflación, cualquier aumento por este motivo puede ser un “aumento injustificado”. Si un producto escasea porque su precio no permite al productor tener una ganancia que justifique continuar su producción, se le obligará, aun trabajando a pérdida, a continuar con la producción del mismo. ¿No quiere hacerlo? Se le confiscará la fábrica y se hará uso de sus recursos e instalaciones. Supongamos que este empresario decide ir a juicio. Como esta ley es claramente inconstitucional, probablemente, luego de un sano periodo de un par de años, y suponiendo que Ernesto tuviese los recursos para sostener la batalla judicial, reconozcan que éste tenía razón y fue víctima de una injusticia. Se le pagará la valuación fiscal de su empresa, después de años de no poder hacer usufructo de la misma y de que sea administrado por el gobierno, que sabemos por Aerolineas cómo cuida a sus empresas… Por supuesto, el Kirchnerismo ya no es gobierno y las cuentas las paga otro.

Pongo como ejemplo el de una empresa con un bien de la cual es la única productora porque en el dictamen final del proyecto, emitido el 27 de agosto, se decidió sacar a las PyMes del ámbito de aplicación de la ley, “siempre que no detenten posición dominante”. Es una mejora sustancial al proyecto, pero que seguiría siendo insuficiente.

Otro ejemplo. Pedro, tiene una imprenta. En Formosa. Como la nación no define un precio específico para algunos de los productos que él vende, es posibilidad de las provincias fijar precios en el marco de las atribuciones de esta ley. Pedro produjo folletería para la oposición. El gobernador no está muy de acuerdo con esto y define que el precio mínimo de la folletería sea del cuádruple que el original, o aumenta el costo de la tinta o impone un precio máximo de la mitad del vigente en ese momento a la folletería para publicidad. Quizá pueda incluso hacerlo específicamente para el tipo o tamaño de papel que Pedro trabaja. O si lo tuviera, podría sacarle los contratos como proveedor del estado, cancelar su posibilidad de crédito o quitarle un subsidio. Ahora, el imprentero se encuentra ante una probable quiebra y una larga vía judicial para intentar ser resarcido por los perjuicios sufridos. O si desobedece, la clausura o confiscación de su empresa, y también un proceso judicial.

Un último ejemplo de caso probable: El gobierno determina que la falta de viviendas es susceptible de ser solucionada mediante la ley de desabastecimiento, por lo cual se afecta a todas las ramas económicas relacionadas con la construcción a producir a valores que en el mejor de los casos, permiten pagar los costos de los insumos utilizados y los salarios de empleados. Pero como la ley establece que su ámbito de aplicación incluye a las actividades de carácter gratuitas, una ONG que se dedica también a la construcción de viviendas puede ser convocada para esta actividad, y es susceptible de aplicación de las diferentes sanciones que establece la ley en caso de no cumplir.

Todos estos ejemplos buscan mostrar varias de las ramas posibles de los efectos de esta ley. Hay muchísimas más variaciones y si de algo no pecan en el ejecutivo nacional, es de falta de imaginación. ¿Recuerdan la frase “Más peligroso que mono con navaja”? Bueno, eso.

Ley de Abastecimiento: Nueva regulación de las relaciones de producción y consumo
100% de 1 voto

Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here