Teatro inclusivo, un vehículo para el avance social y laboral

Un vehículo para la integración y una forma de luchar contra los prejuicios. Eso representa el teatro inclusivo para las personas con discapacidad intelectual del centro de día platense “Vida” que preparan para este mes de octubre la sexta obra en la que participarán junto a profesionales y docentes en el Coliseo Podestá.

Esta vez, la obra a representar será una adaptación libre de la afamada Piratas del Caribe.

Según destaca Germán Barón, director musical de la obra, las expectativas son las mejores y en eso tiene que ver la buena respuesta que las iniciativas anteriores tuvieron en la comunidad platense.

“Hasta ahora se llevaron al escenario del teatro inclusivo, adaptaciones libres de otras obras que son para toda la familia, como La Bella y la Bestia, Frozen o, el año pasado, Shrek”, dice Barón.

Y los encargados de dar vida a los personajes son las personas con discapacidad intelectual que asisten al Centro de Día “Vida”, que funciona en 19 entre 514 y 515, de Ringuelet, junto a los profesionales de la entidad y los profesores que dictan los talleres que allí se brindan.

En total, alrededor de un centenar de personas suben cada vez al escenario para dar vida a las obras que son una excusa para la integración.

Mientras siguen los ensayos y se ultiman los preparativos para la obra, que subirá a escena en el teatro Coliseo Podestá el martes 18 de octubre a las 18 horas, con entrada gratuita, la respuesta obtenida en años anteriores actúa como un estímulo para todos los que participarán del evento.

Por caso, el año pasado, la puesta en escena de Shreck convocó a más de 600 espectadores, que con sus aplausos hicieron que se superaran todas las expectativas, se indica en el centro de día “Vida”.

En cada edición del proyecto teatro inclusivo colaboran actores, docentes, profesionales, estudiantes de teatro, músicos, integrantes de distintas orquestas y grupos de la región, que durante todo el año ensayan junto a los integrantes del centro con discapacidad intelectual para concretar la obra.

Para los asistentes al centro, la participación en este evento -que ya fue declarado de interés municipal y provincial – se considera un paso fundamental, ya que toman el rol de protagonistas y sienten fortalecida su autoestima.

Es, además, una forma de luchar contra los prejuicios que rodean a este tipo de discapacidad.

“Muchas veces se cree que las personas con discapacidad intelectual no son capaces de hacer este tipo de cosas por sí mismas. Y la obra demuestra todo lo que pueden hacer y es una forma de desterrar algunos mitos que rodean a la discapacidad”, dice, por caso, Germán Barón.

“Algo que es importante destacar es que tanto para los profesionales como para las personas con discapacidad intelectual que forman parte del centro la participación es voluntaria. Sin embargo, cada año todos quieren estar en la obra”, dice Barón.

“La creación artística es un bien común”, agregan en el centro de día, “todas las personas son capaces de desarrollarla si encuentran el entorno adecuado. Eso es lo que hemos entendido desde hace un tiempo en nuestra institución”.

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